Vive San Sebastián
Interior del Museo San Telmo en San Sebastián

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San Sebastián con lluvia: planes de interior que funcionan

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Aquí llueve. No es un contratiempo puntual: es el clima. La ciudad ronda los 170 días de precipitación al año, y si vienes en cualquier mes que no sea julio o agosto lo normal es que te toque agua al menos una jornada. Conviene asumirlo antes de hacer la maleta y traer chubasquero en lugar de paraguas, porque con viento el paraguas dura poco.

La buena noticia es que San Sebastián está preparada. Es una ciudad compacta, con museos a distancia de paseo, mercados cubiertos y una red de autobuses y trenes que te saca de la lluvia en pocos minutos. Estos son los planes que damos a nuestros huéspedes cuando amanece gris.

San Telmo, la historia vasca bajo techo

El museo de la sociedad vasca ocupa un convento dominico del siglo XVI al pie del monte Urgull, en la Parte Vieja, ampliado con un edificio contemporáneo de fachada perforada por la que crece la vegetación. La colección permanente recorre cómo se ha vivido y trabajado en este territorio, y las exposiciones temporales suelen merecer la visita por sí solas.

Aunque no te interese la etnografía, el claustro y los lienzos de Sert en la antigua iglesia justifican la entrada. Es accesible en silla de ruedas y la entrada es gratuita los martes. Cuenta unas dos horas.

Interior del centro cultural Tabakalera en San Sebastián

Tabakalera, cultura contemporánea y entrada libre

La antigua fábrica de tabacos de Egia, junto a la estación de tren, es hoy un centro de cultura contemporánea. Tiene exposiciones, biblioteca, filmoteca, zonas de trabajo abiertas y una terraza en la última planta con vista sobre la ciudad para cuando escampe.

Es probablemente el mejor plan gratuito de la ciudad con lluvia: se entra sin pagar, se puede estar horas y hay sitio para sentarse con un libro sin que nadie te mire. Está a un paseo corto desde el Paseo de Francia por la orilla del Urumea, todo llano.

El Aquarium y el Cantábrico por dentro

Al final del puerto, el Aquarium combina dos cosas: un recorrido por la historia marítima vasca, con los balleneros y la pesca del atún, y los acuarios propiamente dichos, con el túnel de tiburones y rayas como plato fuerte. Abre todos los días del año salvo un par de fechas señaladas y funciona muy bien con niños.

El paseo hasta allí, pegado a la bahía, es corto pero está expuesto: con temporal, el mar salta el muro. Merece la pena verlo, con cuidado y sin acercarse al pretil.

Edificio del balneario junto a la playa de La Concha, San Sebastián

La Perla, ver el temporal desde el agua caliente

En el propio Paseo de La Concha, dentro del edificio del antiguo balneario real, funciona un centro de talasoterapia con agua de mar templada y vistas directas a la bahía. Es un equipamiento emblemático de la ciudad y una de esas cosas que gana cuando el tiempo empeora: estar en el agua caliente mientras la lluvia golpea el ventanal tiene su punto.

No hace falta ser socio para usar el circuito de aguas, pero conviene reservar con antelación y consultar tarifas y horarios en su web, porque cambian por temporada.

Cine en versión original y Zinemaldia

San Sebastián es ciudad de cine: aquí se celebra cada septiembre el festival de cine más veterano del ámbito hispanohablante. Fuera de esas fechas, hay salas en el centro y en Gros que programan películas en versión original subtitulada durante todo el año, y la filmoteca del Museo San Telmo y la de Tabakalera completan la oferta con ciclos y proyecciones a precios simbólicos.

El tren a Hendaya, la excursión de día lluvioso

Si la lluvia va para largo, cambiar de país es un plan. El tren de Euskotren que los donostiarras llaman "el topo" sale del centro y llega a Hendaya bordeando el interior de Gipuzkoa; el trayecto dura poco más de media hora y se paga con la tarjeta de transporte o con billete sencillo.

En Hendaya puedes pasear por la bahía, cruzar en el barco a Hondarribia cuando el tiempo lo permite o coger el tren francés hacia Saint-Jean-de-Luz. Los trenes son accesibles y las estaciones tienen ascensor. Si te gusta la idea, tenemos más excursiones al otro lado de la frontera.

Los mercados, cubiertos y llenos de vida

La Bretxa, en la Parte Vieja, y San Martín, en el Ensanche, son mercados municipales cubiertos que abren de mañana. Pasear entre los puestos de pescado, queso y verdura es un plan en sí mismo aunque no compres nada, y si compras, tienes la cena resuelta. Están a diez y doce minutos andando desde Gros. Lo contamos con detalle en la guía de los mercados.

Cocinar en casa cuando no escampa

Puede sonar poco ambicioso, pero es de los mejores días que se pasan aquí: bajar al mercado por la mañana, subir con pescado fresco, unos pimientos y una botella de txakoli, y cocinar sin reloj. Nuestro apartamento tiene cocina completa y grandes ventanales al Paseo de Francia, con el río justo delante. La lluvia contra el cristal, desde dentro, se lleva bien.

Qué llevar en la maleta

  • Chubasquero con capucha, mejor que paraguas: el viento del Cantábrico rompe paraguas a diario.
  • Calzado impermeable y con suela agarrada; el adoquín mojado de la Parte Vieja resbala.
  • Una capa fina de abrigo incluso en verano, porque la temperatura baja en cuanto llueve.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo llueve más en San Sebastián?
De octubre a abril, con noviembre como el mes más húmedo. Aun así, aquí puede llover cualquier día del año, incluido agosto.

¿Merece la pena venir si el pronóstico da lluvia toda la semana?
Sí. El sirimiri va y viene, rara vez llueve doce horas seguidas, y la ciudad tiene museos, mercados y cines a distancia de paseo. Además, la costa con temporal es un espectáculo.

¿Qué plan de lluvia funciona mejor con niños?
El Aquarium, sin discusión. Después, el museo de ciencia interactivo de Miramón, a diez minutos en coche del centro, y los talleres familiares de San Telmo los fines de semana.

¿Son accesibles los museos?
Sí. San Telmo, Tabakalera y el Aquarium tienen acceso adaptado y ascensor. Los autobuses urbanos son de piso bajo con rampa, así que moverse en silla de ruedas con lluvia es más llevadero de lo que parece.

¿Y si quiero playa aunque llueva?
Mira el mar desde el Paseo Nuevo o desde el Peine del Viento con marea alta. No te bañarás, pero recordarás la estampa más que un día de sol.

Escrito por quienes cuidan del apartamento

Vivimos aquí y recibimos huéspedes en Beduria A desde hace años. Contamos la ciudad como se la contaríamos a un amigo que viene a quedarse.

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