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Barra de pintxos en un bar del barrio de Gros, San Sebastián

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Ir de pintxos en Gros: cómo hacerlo como un donostiarra

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Listas de bares hay muchas. Lo que casi nadie te explica es cómo se hace: cuándo se sale, qué se pide, dónde se paga, por qué nadie se sienta y por qué la gente se marcha cuando el pintxo estaba buenísimo. Ir de pintxos no es cenar. Es otra cosa, con sus reglas, y aprenderlas cambia por completo la noche.

Gros es un buen sitio para aprenderlas. Es un barrio de vecinos con barras de toda la vida, así que lo que veas a tu alrededor es lo que se hace de verdad, no lo que se hace para el visitante. Desde el apartamento sales por la puerta y ya estás dentro.

Qué es un pintxo

Un pintxo es una ración pequeña que se come de pie, en la barra, acompañando a una bebida. Nada más. No es una tapa —aquí no se regala con la consumición: se pide y se paga— ni es una media ración.

Hay dos familias. Los fríos están puestos en la barra, a la vista, sobre pan o en cazuelita: los coges tú o te los sirven señalando. Los calientes se piden a la cocina y salen hechos al momento; suelen ser los mejores y casi nunca están expuestos. Si ves una pizarra colgada, ahí están.

Pintxos en una barra de Gros

Cómo funciona la barra

La secuencia es siempre la misma y va rápida:

  1. Entras y te acercas a la barra. No esperes a que te sienten: no hay nadie para hacerlo.
  2. Pides primero la bebida. Es la señal de que estás atendido.
  3. Eliges el pintxo: señalas los fríos de la barra o pides uno caliente de la pizarra.
  4. Comes de pie, en la barra o apoyado en una mesa alta.
  5. Pagas al irte, todo junto. Se dice lo que has tomado y se cobra por confianza; en Gros casi todos aceptan tarjeta.
  6. Sales y sigues.

Dos cosas que descolocan al principio. Una: la servilleta usada se tira al suelo en algunos bares de siempre, y no es guarrería, es costumbre; si ves papeles bajo la barra, no te has equivocado de sitio. Dos: si el bar está lleno, la gente se cuela hasta la barra y pide en voz alta. No es mala educación, es el sistema. Levanta la voz sin apuro.

El ritmo: una o dos cosas y a la siguiente

Aquí está la parte que más cuesta entender. En cada bar se toma una bebida y uno o dos pintxos, y se cambia de sitio. Aunque estuviera bueno. Aunque haya sitio. La gracia del poteo —así se llama la ronda— es la suma de barras, no la parada larga.

Se hacen entre cuatro y seis paradas en una noche. Cada una dura quince o veinte minutos. Entre bar y bar hay dos o tres minutos andando, y ese paseo forma parte del plan.

Elige un pintxo distinto en cada sitio. Casi todos los bares tienen dos o tres cosas que hacen mejor que nadie y el resto es relleno: si repites categoría, te pierdes lo bueno del siguiente.

A qué hora se sale de verdad

Los horarios locales no son los de la guía. El poteo del mediodía va de 13:00 a 14:30, antes de comer, y es el más tranquilo. El de la tarde arranca sobre las 19:30 o 20:00 y se alarga hasta las 22:30.

A las 18:00 las barras están vacías o a medias, y muchas cocinas todavía no han sacado los calientes. Si llegas a esa hora vas a ver mucho menos de lo que hay. Los domingos por la tarde el barrio afloja bastante y varios sitios cierran.

El pintxopote de los jueves

El jueves por la noche muchos bares de Gros ofrecen pintxo más bebida por un precio fijo y cerrado. Es el pintxopote, y es una costumbre de barrio, no un reclamo turístico: sale la gente que vive aquí, empieza sobre las 19:30 y las calles se llenan.

Si coincides un jueves, sal a esa hora. Es la noche más animada de la semana y la más barata. También la más ruidosa: si buscas conversación tranquila, mejor cualquier otro día.

Qué se bebe

Lo que se pide es un zurito: un vaso pequeño de cerveza, unos 100 ml. Se pide pequeño a propósito, porque vas a tomar cinco. Pedir una caña grande en cada parada es la forma más rápida de arruinarse la noche.

Pintxos en una barra de Gros

El txakoli es el vino blanco de aquí: ácido, poco alcohólico, ligeramente aguja, y se escancia desde alto para que se airee. Va bien con casi todo. La sidra natural también se sirve en muchas barras fuera de temporada de sidrería, escanciada en culines. Y si prefieres vino tinto, se pide un corto, que es media copa.

Sin alcohol funciona igual de bien: mosto, cerveza sin, o agua con gas. Nadie te va a mirar raro.

Cuánto prever

Cada bar cobra lo suyo y los precios cambian, así que no te damos cifras que caducan. La regla útil es otra: calcula por parada, no por bar. Una bebida corta más un pintxo es la unidad de gasto, y todo lo demás se multiplica por el número de paradas.

Los pintxos calientes de cocina cuestan más que los fríos de barra, y los de temporada —hongos, kokotxas, angulas— bastante más. Si algo no tiene precio a la vista, pregunta antes de pedir: es normal hacerlo y nadie se ofende.

Por qué Gros es mejor base que la Parte Vieja

La Parte Vieja tiene barras magníficas y hay que ir. Pero como base para dormir y salir a diario tiene tres inconvenientes: se llena mucho, es más cara y el ruido nocturno llega a las camas.

Gros ofrece lo mismo a menor escala. Las barras están repartidas en calles anchas y llanas, no en callejones, así que se anda mejor y se entra con más facilidad. El público es sobre todo del barrio. Y cuando quieras Parte Vieja, cruzas el puente en diez minutos andando. El barrio da para mucho más que sus barras, y lo contamos en la guía de Gros.

De pintxos con niños o en silla de ruedas

Con niños, ve al mediodía. Entre las 13:00 y las 14:30 los bares están despejados, hay sitio en las mesas altas y nadie tiene prisa. Por la noche, a partir de las 21:00, se llena y no es un plan cómodo. La tortilla, las croquetas y el jamón funcionan siempre.

En silla de ruedas, Gros juega a favor: es llano, las aceras son anchas y los pasos están rebajados. Aun así, muchas barras son antiguas y estrechas, algunas tienen un escalón en la puerta y casi ninguna tiene aseo adaptado. Dos consejos que funcionan: sal al mediodía, cuando hay espacio real para maniobrar, y elige los bares con terraza, porque ahí se pide y se come sin depender del hueco en la barra. Desde nuestro apartamento, que tiene acceso sin barreras y ascensor, las primeras barras están a pocos minutos por acera llana.

Preguntas frecuentes

¿Hay que pagar en cada bar o al final de la noche?
En cada bar, al irte de ese bar. Dices lo que has tomado y se cobra; casi siempre puedes pagar con tarjeta.

¿Se puede cenar solo de pintxos?
Sí, y es lo que hace mucha gente. Con cuatro o cinco paradas y un pintxo en cada una se cena de sobra.

¿Se deja propina?
No es obligatoria ni se espera aquí. Si acaso, se deja el cambio pequeño.

¿Qué día es peor para ir de pintxos en Gros?
El domingo por la tarde y el lunes. Varios bares cierran y las barras están mucho menos surtidas.

Escrito por quienes cuidan del apartamento

Vivimos aquí y recibimos huéspedes en Beduria A desde hace años. Contamos la ciudad como se la contaríamos a un amigo que viene a quedarse.

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